El compresor de aire funciona de una manera bastante simple, su motor, que puede ser eléctrico o térmico, acciona un cilindro. Esto permite que el aire se comprima a una presión definida en un recipiente sellado de capacidad variable. Cuando se alcanza la presión, el motor se detiene. El flujo de aire suministrado por el compresor es una característica esencial y se mide en litros por minuto (l/min) o m³/h (metros cúbicos por hora). El tanque del compresor de aire se utiliza para definir el flujo de aire y la velocidad a la que el motor podrá llenarlo. Por lo tanto, es importante estimar la tasa de flujo de aire deseada con la mayor precisión posible antes de elegir el compresor de aire.