Cuando se note una gota, compruebe que la manguera no esté agrietada y que ningún cuello esté defectuoso. Revise el circuito de refrigerante y todos los componentes del circuito de refrigerante en busca de fugas: bomba de agua, radiador, GMV, tanque de expansión o el termostato de nuevo . Las causas pueden ser múltiples: daños en el radiador (su posición en la parte delantera lo hace vulnerable en caso de colisión o incluso de pulverización), fugas de la bomba de agua o mangueras sueltas. En todos los casos, es mejor consultar a un profesional para no arriesgarse a dañar el motor. La sustitución de una manguera no es muy costosa (cuenta unos 100 euros) a diferencia de la de una junta de culata (de 1000 a 3000 euros).